Caperucita en Manhattan: niña, abuela y lobo cambian el cuento.

por | Mar 8, 2022 | JUVENIL, Reseña | 0 Comentarios

Caperucita en Manhattan es una novela de Carmen Martín Gaite que nos propone otra historia para Caperucita. Conservando los personajes (y algunos elementos) del cuento de Perrault, nos sitúa a la joven protagonista en Brooklyn, un barrio de Nueva York.

Caperucita

La protagonista, Sara Allen, es una niña muy curiosa e inteligente y le fascina estudiar el plano de Manhattan que le regaló su abuela en su última visita. Desea recorrer sus calles y ver, de cerca, la Estatua de la Libertad. Sara vive en Brooklyn con sus padres y su madre se pasa el día cocinando tartas de fresa, su especialidad. Tan ricas le salen, que tiene la receta guardada en un cajón de un mueble de casa de la abuela para que nadie pueda robársela.

La abuela

La abuelita de este cuento es una antigua cantante de music hall que vive sola en Manhattan, en el barrio de Morningside. Fumadora, aficionada al licor y un auténtico desastre con patas en cuanto al orden y limpieza de la casa se refiere. Pero eso sí, una mujer divertida y fascinante por la que Sara siente devoción.

La Libertad

Sara lo único que quiere es un poco de libertad. No estar siempre bajo la vigilancia de sus padres, guardando los modales o jugando con los niños que ellos quieren que juegue. Y esta libertad la va a encontrar de forma inesperada cuando sus padres tienen que salir de viaje por la muerte de un familiar. Sara ve la oportunidad de ir sola a Manhattan a llevarle una tarta de fresa (como hacía todas las semanas junto a su madre) a su abuela. Así que se pone su chubasquero rojo, coge la tarta y se va en metro a casa de la abuela. El problema es que Manhattan es grande, caótico y confuso y Sara se pierde y se siente apabullada. Por suerte, conocerá a Miss Lunatic, una misteriosa indigente amiga de todo el mundo y solucionadora e problemas.

El lobo

En su aventura por Manhattan, Sara también conocerá a Mr. Wolff, un rico empresario dueño del mayor imperio de tartas de todo Nueva York. Sus negocios siempre han ido viento en popa, pero ahora se resienten porque no da con la receta de la tarta de fresa perfecta.

 

«Sara había aprendido a leer ella sola cuando era muy pequeña, y le parecía lo más divertido del mundo.

—Ha salido lista de verdad—decía la abuela Rebeca—. Yo no conozco a ninguna niña que haya hablado tan clarito como ella, antes de romper a andar.

Debe ser un caso único.

—Sí, es lista —contestaba la señora Allen—, pero hace unas preguntas muy raras; vamos, que no son normales en una niña de tres años.

—¿Por ejemplo, qué?

—Que qué es morirse, ya ve usted. Y que qué es la libertad. Y que qué es casarse. Una vecina mía dice que a lo mejor habría que llevarla a un psiquiatra.

—¡Déjte de psiquiatras ni tonterías por el estilo! A los niños lo que hay que hacer es contestarles a lo que te preguntan, y si no les quieres decir la verdad, porque a lo mejor no sabes tú misma lo que es la verdad, pues les cuentas un cuento que parezca verdad. Mándamela aquí, que yo en eso de lo que es casarse y lo que es la libertad la puedo espabilar mucho».

 

Caperucita en Manhattan

Y hasta aquí te puedo contar, porque, aunque conoces el cuento de Caperucita y crees intuir cómo va a terminar esta historia, te aconsejo que la leas, porque te vas a sorprender mucho.

Una historia preciosa, con elementos maravillosos, un viaje no solo por Manhattan sino por el interior de esa niña que ya no se siente tan niña y que necesita dar un paso hacia su libertad. Un cuento de personas reales, de anhelos, de fracasos, de expectativas y de sueños. Una revisión del clásico sorprendente y esperanzadora.

Carmen Martín Gaite

Fue una periodista y escritora, la primera mujer en obtener (en 1978) el Premio Nacional de Literatura, aunque no fue el único premio que recibió a lo largo de su vida, también el Príncipe de Asturias o el Premio Nacional de las letras entre otros. En la línea de Caperucita en Manhattan, que mezcla realidad y cuento de hadas, escribió también La reina de las nieves como homenaje a Hans Christian Andersen y a su hija.

¿Conocías a Carmen Martín Gaite? ¿Has leído algo de ella?

 

Si te apetece conocer una versión gamberra y divertida del cuento de Caperucita Roja, te dejo aquí el enlace a la reseña de Cuentos en versos para niños perversos de Roald Dahl.

 

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Abrazos de tarta de fresa.

 

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